Casa Terral
Lleva el nombre del viento caliente que baja a Málaga desde los montes. Un bar de barrio con carta corta, sobremesas largas y una terraza que se llena sola en verano. Imaginamos cómo construiríamos su marca y sus reservas, para vecinos y visitantes.
Querido por los de siempre, invisible para el resto.
Un bar así vive del boca a boca. Pero la mitad de quienes pasan por delante son visitantes que buscan "tapas near me" en inglés, y las reservas llegan por WhatsApp, por teléfono y en una libreta. El reto: parecer que lleva ahí cuarenta años, aparecer en dos idiomas y aceptar reservas sin que nadie tenga que coger el teléfono en pleno servicio.
Cal, almagra y un viento que se puede dibujar.
El logo está rotulado como una fachada de rotulista: un “Casa” rápido en caligrafía apoyado en un “Terral” cursivo y grueso, fácil de pintar sobre una puerta o estampar en una servilleta. La paleta sale de la calle: almagra, cal y el dorado de media tarde. La web pone primero la carta, el horario y un botón de reserva, en español e inglés, y la ficha de Google e Instagram cuentan la misma historia.
El sistema
Una caligrafía de rotulista para “Casa” y una serifa cursiva gruesa y suave para “Terral”, como los rótulos de los bares antiguos de El Perchel. Una palo seco sencilla para precios y horarios.
Donde la gente lo encuentra
Para picar
Hoy hay terral.
Vermut con hielo.
Terraza abierta desde las 12:30. Reserva en dos toques, enlace en la bio.
Nos vemos el viernes, Lucía.
El encargo completo, de principio a fin
Marca y rótulos
Símbolo, paleta, diseño de carta y un rótulo pintado para la fachada.
Web bilingüe
Carta, horario, cómo llegar y reservas online, en español e inglés.
Perfil de Google
Fotos, categorías, enlace a la carta y respuesta a reseñas para aparecer en búsquedas locales.
Un feed que se parece al bar y plantillas que el equipo puede publicar en minutos.
Los objetivos
reservas online directas en el primer verano
en Google Maps para "tapas" en su barrio
llamadas de reserva durante el servicio